Mientras, en Arli Tech, se han aplazado las vacaciones de sus empleados hasta el lanzamiento del sistema. Se han prometido compensaciones económicas importantes y la realización íntegra de las vacaciones más adelante.

El desarrollo está prácticamente finalizado y se están realizando pruebas masivas para comprobar la fiabilidad del producto.

Por fin han llegado los primeros prototipos para la realización de pruebas más reales. Se ha creado un juego de pruebas a nivel internacional, aunque el lanzamiento se realizará en España y después de seis meses en Italia.

La telaraña de superordenadores y de satélites está instalada y activa. Se están fabricando los lectores que se distribuirán por los aeropuertos, comercios, hoteles y administraciones y que irán sustituyendo poco a poco a otros sistemas como los TPVs de las tarjetas de crédito o la revisión manual de pasaportes en aeropuertos y otras zonas fronterizas.

También están en fabricación los primeros gadgets. Existen cinco modelos distintos en cuanto a tamaño y diseño, con un precio que oscila desde los 400 a los 1500 euros el más exclusivo.

Andrés trabaja entre catorce y quince horas diarias a un ritmo infernal. No es el único. Marta y Oriol, trabajando en equipo, están realizando grandes avances respecto a la seguridad del gadget. A parte de sus propias pruebas, obtienen datos de un equipo de hackers, en paradero desconocido, que atacan constantemente el sistema de soporte y a quienes se les han entregado varios prototipos para que intenten piratearlos.

Se está realizando una integración de todo el software creado en todos los centros de desarrollo, tanto nacionales como internacionales. Cada uno aporta su pieza que, unida al resto, formará un todo para lograr el complicado software que funcionará como corazón del dispositivo.

Ingrid trabaja en el búnker, integrada en el equipo de técnicos de sistemas que mantienen en perfecto funcionamiento el superordenador. Le gusta su trabajo y está contenta de la decisión tomada.

Algunos fines de semana vuelve a Barcelona para estar con Andrés, pero cada vez más a menudo, hace turnos en el trabajo que le impiden ver a su marido. Con la presión del arranque del sistema, tienen que dar servicio 24/7[1].

Su vida en el pueblo es sencilla y el poco tiempo que tiene libre lo dedica a descansar y a pasear.

A Andrés no se le escapa que Oriol, el joven de reciente incorporación, también está desarrollando grandes habilidades que no parecía poseer. Le parece que Arli Tech tiene secretos ocultos, pero le gustan sus nuevas capacidades, le gusta su trabajo y está deseando que llegue el momento de poner en funcionamiento todo el sistema para comprobar que el esfuerzo realizado ha valido la pena.

Una tarde, decide entrar en el despacho de Marco para plantear sus dudas.

- Hola Marco.

- Hola Andrés, ¿cómo va todo?

- Bien, gracias. Quería aclarar unas dudas que me persiguen.

- Te ayudaré en todo lo que pueda.

- No acabo de entender cómo es posible que algunos empleados de esta empresa estemos desarrollando unas increíbles cualidades de aprendizaje y trabajo. Estoy encantado con estas cualidades, pero me inquietan. Sé sincero conmigo. ¿Qué nos estáis haciendo?

- Veo que ha llegado el momento de que pases a la Fase 1.

- ¿A qué te refieres con la Fase 1? ¿Qué fases son esas?

- Las fases de desarrollo neuronal a las que te estamos sometiendo. No te asustes, es totalmente inofensivo.

- Entonces es cierto.

- Sí. Ya no puedo ocultártelo por más tiempo. Un proyecto de esta envergadura hubiese llevado décadas para su desarrollo. Como no disponíamos de tanto tiempo, decidimos aplicar una técnica descubierta por investigadores de una de las empresas del holding Arli Tech.

- Desarrollo neuronal. ¿Cómo funciona?

- Mediante la emisión de ciertas ondas hacia el cerebro del individuo, provocando una estimulación de las neuronas que permite desarrollar la utilización del cerebro a un nivel desconocido hasta el momento.

- ¿Por eso me desmayé hace un tiempo?

- Un bombardeo de ondas demasiado prolongado y a alta potencia puede llegar a ser peligroso, pero permite una mejora sustancial de las capacidades que puede ser necesaria en ciertos momentos. Te puedo asegurar que en ningún momento, ninguno de los individuos tratados ha estado en peligro. Sois demasiado valiosos para nosotros.

- ¿Y no tiene efectos secundarios? ¿Cómo una inevitable locura al cabo de cierto tiempo de tratamiento?

- Llevamos años investigando. Es totalmente seguro.

- ¿Qué es la Fase 1?

- Es la última fase del tratamiento. Cuando el individuo es consciente de su mejora y la acepta libremente, se le puede someter a un tratamiento más intenso al estar más receptivo. Aunque hay un límite que no puede sobrepasarse.

- ¿O?

- Es peligroso. No se sabe qué podría pasar. Mejor no comprobarlo.

- ¿Y porqué no me consultó nadie antes de convertirme en un ratón de laboratorio? Nadie me ha dado la opción a negarme. No es ético.

- Lo sé. Te pido perdón, pero no todo el mundo puede ser tratado con este método. Cuando encontramos un buen candidato, necesitamos que se quede con nosotros. No podemos arriesgarnos a perderlo por un debate ético.

- Pues puede pasarte ahora, cuando ya habéis invertido mucho en mi, como dices.

- Eso no va a pasar.

Antes de que Andrés pueda preguntar a qué se refiere, un hombre que ha aparecido de una puerta camuflada del despacho de Marco, le inyecta en el cuello un líquido mediante una inyección neumática.

Al instante, Andrés se duerme y el hombre que le ha suministrado la droga lo aguanta por debajo de los brazos para que no caiga al suelo. Tras cambiar una mirada con Marco, que asiente lentamente con la cabeza, el hombre levanta a Andrés de la silla y lo arrastra hacia la puerta camuflada en la pared.

A la mañana siguiente, a la hora del desayuno, Marta se da cuenta de la ausencia de Andrés y pregunta a Marco.

- Hola Marco, ¿sabes dónde está Andrés? No lo he visto en todo el día.

- Lo he enviado unos días al CPD Catllarás para participar en las pruebas integrales con el resto de países.

- Vaya, no me comentó nada.

- Ha sido todo un poco precipitado. Se lo dije ayer por la tarde. ¿Qué tal va con Oriol?

- Muy bien, se le ocurren unas cosas para intentar quebrantar la seguridad del gadget que a mí ni se me pasarían por la cabeza. Es de gran ayuda.

- Me alegro. Recuerda que se acerca la fecha del arranque.

- Desde luego.

Marta se aleja hacia su despacho extrañándole que Andrés no le haya comentado nada de su marcha. Suelen desayunar cada día juntos y se cuentan cosas que van más allá de la relación laboral. Conoce las dudas que se planteaba Andrés, porque las comparte, y tiene sus reparos sobre la transparencia de la empresa.

Por la noche, al llegar a casa, conecta su ordenador personal y a través de su correo electrónico personal de Gmail, envía un mensaje a la dirección personal de Andrés, evitando utilizar el correo electrónico de la empresa.

‘Hola Andrés. Espero que estés bien. Marco me ha dicho que te ha enviado al CPD Catllarás para unas pruebas, pero me extraña que te hayas ido sin decirme nada. Por favor, dime algo para no preocuparme. ¿No habrás hecho ninguna pregunta indiscreta, verdad?’

Antes de irse a dormir, Marta comprueba su correo y ve con satisfacción que tiene una respuesta de Andrés.

‘Hola Marta, no te preocupes, todo va bien. Estoy en el CPD como te dijo Marco. Hoy tengo turno de noche para seguir con las pruebas de integración. Nos veremos pronto. Saludos, Andrés’.

Marta relee el mensaje varias veces. Algo no le cuadra en la redacción del mensaje, no parece Andrés el que escribe. Piensa un momento y se da cuenta de algo. No hay conexión libre a Internet en los terminales del búnker. No puede haber respondido desde allí y, en cambio, dice que lo está haciendo.

Parece que alguien ha respondido haciéndose pasar por Andrés. Pero, ¿dónde puede estar? ¿Le habrán hecho daño? ¿Por qué iban a hacérselo?


[1] 24/7: veinticuatro horas durante los siete días de la semana. Se utiliza para definir el servicio de atención permanente.

 

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