A principios de agosto, Marcial se encuentra de vacaciones con sus padres y su hermana en Menorca. Los exámenes han quedado atrás, todos aprobados, con mejores o peores notas.

Le gusta Menorca, es tranquila, tiene bonitas playas y ambiente por la noche. Están en un apartamento en Mahón y han alquilado un coche con el que visitan una cala diferente cada día.

Le choca la diferencia entre el norte y el resto de la isla. En vez de las apacibles calas que se pueden encontrar por toda la isla, en la parte norte predominan los acantilados, con espectaculares vistas. Como el cabo Favarix, donde hay un faro al que se llega por una estrecha carretera bordeada de ‘pedres soltes’, paredes de piedras puestas una encima de otra sin ningún tipo de elemento de unión. Las piedras están sueltas, de ahí su nombre. Estas paredes se pueden ver por toda la isla, debido a que hay piedras por todas partes y al labrar los campos los payeses las iban apartando y las aprovechaban para delimitar sus dominios.

Claro que preferiría estar en la vecina isla de Ibiza con Sandra, disfrutando de unas alocadas y apasionadas vacaciones, pero ella ha ido con sus padres a un pueblo de Soria de donde proviene la familia.

Mantiene el contacto con ella y con el resto de sus amigos vía SMS. Sus padres están un poco cansados de que esté todo el día apretando las dichosas teclas del móvil, pero ya no sabría vivir sin él. Y además, ¿qué daño hace?

Una noche, después de cenar en el apartamento, Marcial y su hermana se quedan viendo una película en la televisión mientras sus padres van a dar un paseo nocturno. En los intermedios plagados de innumerables anuncios, Marcial analiza los spots recordando lo que le han enseñado y clasificándolos mentalmente entre correctos e incorrectos.

Después de un estridente y horripilante anuncio de un producto de limpieza, aparece un infinito fondo blanco como el del anuncio misterioso que tantas veces ha visto. Pero esta vez es distinto. Se trata de un nuevo anuncio. Se incorpora inmediatamente, sube el volumen y permanece alerta. En la pantalla, se hace un zoom hacia la conocida papelera y se oyen unos pasos como en el anuncio anterior. De nuevo aparece el treintañero con su moderno traje, pero esta vez hay algo distinto. En la mano lleva un maletín plateado, como los utilizados para llevar material fotográfico en la vida real o armas desmontadas en las películas. Al llegar junto a la papelera, el hombre deja el maletín en una mesa invisible y lo abre, manteniéndose como flotando. Al abrirlo, aparecen un sinfín de objetos perfectamente colocados en departamentos a medida. El primer objeto que extrae es un móvil que no duda en tirar a la papelera. A continuación saca del maletín una PDA que se mira por un instante y también la lanza a la papelera. Mientras, se oye un sonido de ruedas y aparece la chica con el skate, que da unas vueltas alrededor del hombre y se para detrás suyo mirando el maletín. Al sacar el siguiente objeto del maletín, un MP3 y lanzarlo a la papelera, un chico de color bailando hip-hop se acerca por detrás y se para junto a la chica. Por cada objeto que aparece en la mano del hombre, un nuevo personaje aparece. De esta manera, van a parar a la papelera un GPS, un MP4, una cámara de fotos, un ordenador portátil, un router, una tarjeta de crédito, un DNI, un Pasaporte, un carné de conducir, un bono de transporte público, unas llaves, un reloj. Al lanzar el último objeto a la papelera, todas las personas del anuncio alzan la mano izquierda y un destello luminoso cubre la pantalla. Sobre el fondo blanco aparece el texto ‘Llega un gadget integral que te hará la vida más sencilla. ¡Prepárate!’.

- Pero, ¿qué es esto? - Se pregunta Marcial.

- ¿Qué se supone que anuncian? - Pregunta su hermana.

- Pues no lo sé, pero el anuncio es impresionante.

- Tú y tus anuncios. Yo lo que quiero es ver la peli.

Inmediatamente, Marcial envía unos SMS a sus amigos para comentar el anuncio. Está realmente intrigado con esa campaña de marketing y tiene muchas ganas de conocer el producto que se esconde tras ella.

Esta vez hay algo distinto en el anuncio, en la última imagen, puede verse el patrocinador del mismo con una sencilla frase ‘Gobierno de España’.

 

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