Seis meses después del anuncio de la posible obligatoriedad del uso del nuevo gadget, llega la época de elecciones generales en España. Dos meses antes de los comicios, los políticos han empezado su campaña. En las próximas semanas gastarán millones de euros en marketing en un intento por convencer a los ciudadanos para que les presten su apoyo.

Los carteles invadirán las calles, en un intento por captar el voto de los ciudadanos indecisos con lemas directos, cortos y contundentes. Las imágenes de los candidatos aparecerán impolutas, sin arrugas, marcas, ni ningún tipo de imperfecciones tras pasar por el cedazo del Photoshop y la mano experta de los diseñadores gráficos.

Uno de los puntos clave de la campaña es la implantación por Ley de la obligatoriedad del nuevo gadget.

La oposición juzga la medida como de imposición antidemocrática y privacidad de libertades. En cambio, el partido gobernante la presenta como un gran avance tecnológico y de ahorro de recursos, un ejemplo a seguir por el resto de países.

En los análisis políticos de la televisión, destacan lo curioso que es ver al candidato de la oposición criticando la poca transparencia del Gobierno en todo el despliegue de los nuevos dispositivos, mientras en su muñeca izquierda puede verse uno de los modelos más avanzados y caros del mercado.

Los sondeos dan una ligera ventaja al partido gobernante, puesto que la mayor parte de los ciudadanos ven con buenos ojos la modernización de la Administración y la agilización de trámites.

Se anuncia como primicia mundial la posibilidad de realizar el voto mediante el nuevo gadget, seleccionando la opción deseada y disponiendo el pulgar en el recuadro indicado para realizar la lectura de la huella digital que garantizará la identidad del votante. Este sistema permite el voto sin necesidad de desplazarse al colegio electoral, evitando que el mal tiempo, la pereza o los desplazamientos de los ciudadanos disminuyan la participación en los comicios.

Roberto es un empresario murciano residente en Cartagena. Posee una empresa de transportes a escala nacional y algunos terrenos cultivables en el interior. Es un hombre al que le gusta decir que se ha hecho a sí mismo. Sin muchos estudios, empezó a trabajar con quince años como mozo de almacén y fue labrándose un porvenir a base de muchas horas de trabajo.

Su empresa la empezó conduciendo él mismo un camión de segunda mano. Poco a poco, la gran demanda de transporte y los ingresos de la empresa le permitieron contratar chóferes y dedicarse plenamente a la parte administrativa y comercial.

Con sesenta y cinco años cumplidos, no se le pasa por la cabeza la jubilación. Su vida es su empresa y no piensa dejarla en manos de nadie que la hunda a sus espaldas.

Sus inclinaciones políticas son claramente de derechas. Le ha costado mucho esfuerzo conseguir su patrimonio y quiere un gobierno conservador que le favorezca para mantenerlo. No entiende como puede ser que esté gobernando un partido más inclinado hacia la izquierda, al que tilda de corrupto e inepto sin tener ninguna base sólida que apoye estas ideas.

Hace meses que se pavonea enseñando el mismo modelo del gadget de moda que lleva el líder de la oposición, como si un lazo de amistad los uniese por tener los mismos gustos y dinero para pagarlos.

Le gusta escuchar acalorados debates radiofónicos claramente afines a sus ideales, de los que saca argumentos para sus tertulias en el bar. Cualquier opinión que no se asemeje a la suya, no merece su atención, puesto que está seguro de tener la razón.

Cuando llega el día de las elecciones, se viste su mejor traje y se dirige al colegio electoral a primera hora de la mañana. Al acercarse al colegio, se encuentra varios conocidos a los que saluda y con los que hace broma sobre los resultados de las elecciones.

Al entrar en la sala donde se realiza la votación, comprueba que hay gente madrugadora que ya está votando. Básicamente se trata de gente mayor, vestida con sus mejores galas y que hace de las elecciones un día festivo.

Entra en la cabina para realizar su votación en privado y guarda en un sobre una papeleta correspondiente al principal partido de la oposición. Al salir de la cabina, después de identificarse con su gadget, introduce el sobre en la urna que le corresponde y sale contento por su contribución al cambio político. Se dirige al bar de la plaza cercana para tomarse un merecido café y una copa de coñac.

Entonces le asalta la duda. ‘¿He puesto la papeleta correcta?’. Por un momento no está seguro. Al recordar el momento de introducir la papeleta en el sobre, le parece ver el logotipo del partido gobernante. ‘No puede ser’, se dice. ‘No me puedo haber equivocado’. Decide apartar la duda de su mente y entra en el bar saludando a varios conocidos.

Horas más tarde, al hacer el recuento de votos, salta la noticia de la elevadísima participación conseguida y de la aplastante victoria del partido gobernante. Son unas cifras récord jamás conseguidas. Más de un 91% de participación y mayoría absoluta por un amplio margen para el ganador. La máxima participación registrada en unas elecciones generales fue del 78,48% en los comicios de 1977 y el cercano 78% de los comicios de 1996.

En la rueda de prensa posterior al recuento de votos, el Presidente agradece la alta participación y el apoyo que le han brindado los ciudadanos. Atribuye su reelección al trabajo bien hecho por su Gobierno y al esfuerzo realizado durante todo el mandato.

En cambio, el candidato de la oposición pone en tela de juicio la transparencia de los comicios y exige una investigación que aclare la pérdida de unos votos que sabe fieles.

Ninguno de los dos conoce la verdad sobre lo acaecido. Los resultados obtenidos en las elecciones son el tributo de Arli Tech a la colaboración del Gobierno con el despliegue del dispositivo y la disposición a continuar colaborando.

Días antes, desde el búnker se envió la directiva ‘El próximo domingo vota al partido gobernante’ a la gran mayoría de usuarios del gadget, para inducirlos a una votación que no tenia porqué ser la que pensaban realizar.

De esta forma, Arli Tech mantiene un poderoso aliado e inicia su expansión mundial mediante sugestión mental de los ciudadanos, de manera transparente y sin levantar sospechas.

Una vez que un ciudadano compra y activa un gadget, se inicia una sugestión mental que impide, antes que nada, que deje de usarlo. Con el uso continuo, se sigue induciendo al usuario a enriquecer a la empresa mediante compras de sus productos, entre otras cosas.

La noticia de la apabullante victoria del partido gobernante en España se extiende rápidamente por toda Europa. Se considera como un apoyo de los ciudadanos a la política progresista del Gobierno y, más concretamente, a la inversión realizada para poner en marcha el sistema de los gadgets.

En un periódico inglés se habla del surgimiento de una nueva oportunidad para Europa. Tras varios fracasos en los esfuerzos de la Unión Europea por avanzar en la integración de los países miembros, como el rechazo de la Constitución Europea, se plantea una nueva oportunidad mediante la implantación de un sistema que podría unificar las distintas administraciones para actuar como un único ente.

Viniendo de un país que nunca aceptó plenamente la integración en la Unión Europea, estas declaraciones muestran un cambio de mentalidad que se aprovecha rápidamente desde Bruselas para recomendar la adaptación de todos los países miembros al nuevo sistema e ir más allá para integrar todas las administraciones en una.

 

En el Paseo Reina Elisenda De Montcada se encuentra el consulado de Estados Unidos en Barcelona. En él, Richard Burns habla con la sede central de la CIA en Langley, Virginia, a través de una línea telefónica segura.

- Tenemos un problema. - Comenta Richard después de los saludos iniciales.

- Dispara. - Responde su jefe al más puro estilo tejano.

- Nuestro contacto en Arli Tech ha aparecido muerto hace unas horas. Aparentemente ha sido un accidente de moto, pero me temo que es una patraña.

- ¿Tenemos la información?

- No llegamos a hacer el intercambio, estábamos negociando el pago. Hemos visitado su casa pero está limpia. No hay ningún documento relacionado con la empresa y su ordenador ha desaparecido.

- Maldita sea, os han descubierto.

- Eso me temo.

- Hemos perdido una gran oportunidad. Estábamos muy cerca.

- Tendremos que empezar de nuevo con algún otro sujeto, pero llevará tiempo.

- Algo podemos aprender de esta situación. Tienen secretos que justifican la muerte se sus traidores. Si se tratase de una empresa normal no se tomarían tantas molestias para hacerlos callar. Tenemos que conseguir esa información, Richard. - El tono es tajante.

- Sí, señor. Nos pondremos manos a la obra para encontrar otro sujeto dispuesto a vender información.

Tras colgar, Richard maldice en silencio. Esta vez estuvo a punto. Se pregunta cómo los descubrieron. Arli Tech debe tener un buen equipo de seguridad. Sin duda habrá algún antiguo espía entre su equipo. El dinero no debe ser problema para una empresa de tal envergadura. A veces se pregunta si no le iría mejor trabajando para el sector privado. No descarta hacerlo en un futuro pero, de momento, se debe a su país.

 

La respiración rítmica y el ejercicio físico le relajan tanto como el sonido del cercano mar. Tras ocho kilómetros de trote tranquilo, José Manuel siente sus músculos tensos pero no demasiado cansados.

Le encanta correr junto al mar empezando por el Paseo Marítimo de la Barceloneta, rodeado de palmeras, pasando por la Vila Olímpica, siguiendo por la Playa de la Mar Bella y llegando prácticamente al río Besós. En este tramo recorre unos cinco kilómetros que luego hace también de vuelta.

Cada cierto tiempo controla su ritmo cardíaco y las estadísticas que le ofrece su gadget junto a su brazalete complementario. Este complemento más la aplicación de control deportivo han significado una revolución entre los aficionados al deporte. Le permite tener acceso a información detallada sobre la distancia recorrida, la velocidad, pulsaciones, respiración, e incluso realiza tareas de entrenador personal recomendando ejercicios y posibles mejoras en la manera de correr o respirar.

Una vez finalizado el ejercicio físico, se almacenan las marcas del día y se comparan con las anteriores, teniendo así una visión de su progresión. Toda la información puede compartirse con otros usuarios y hacer comparaciones con tablas estándares.

José Manuel empieza a correr cada día a las siete de la mañana y, durante su recorrido, ve despertar a la ciudad. La mejor época para correr es la primavera, cuando las mañanas son frescas pero no frías. Ahora, en pleno febrero, el frío azota sus mejillas y el sol apenas empieza a aclarar el horizonte marino.

José Manuel es diseñador gráfico independiente. Ha logrado un cierto renombre en los círculos de su profesión y no le faltan encargos que realizar.

En innumerables ocasiones le han ofrecido un puesto fijo en alguna empresa, pero prefiere ser él quien escoja los proyectos donde trabaja.

Después de la carrera matutina, vuelve a casa, un antiguo piso de pescadores reformado en estudio, donde además de vivir, trabaja.

Su piso pertenece al histórico barrio de la Barceloneta, donde vivían antiguamente los pescadores con base en el puerto de Barcelona. Habitada tradicionalmente por gente humilde y con ambiente muy familiar, la Barceloneta está actualmente en el punto de mira de la especulación inmobiliaria. Con la recuperación de las playas de Barcelona y la construcción de los paseos junto al mar, muchos son los que desearían hacerse con el terreno que ocupa este barrio y reconvertirlo en barrio residencial de lujo con el cercano mar como principal valor añadido.

A media mañana, José Manuel habla con su hermana, Cristina.

- Hola fea, mañana tengo el día libre, ¿te apuntas a esquiar?

- Hola tontorrón. Pues me encantará ir. Necesito desconectar un poco de las clases.

- No te perderás nada importante, ¿no?

- No te preocupes, el mismo tostón de todos los días. Ya pediré los apuntes.

- Perfecto, entonces te recojo a las seis.

- ¡Sí que me haces madrugar!

- Ya sabes que si salimos más tarde encontraremos todo el tráfico de la gente que trabaja fuera.

- Vale, hazme una llamada perdida cuando llegues y bajo. Un besote.

La profesión de José Manuel le permite tomarse algún día libre entre semana, ocasión que aprovecha para ir con su hermana a esquiar o a practicar algún otro deporte.

Cristina estudia Matemáticas en la Universidad de Barcelona, en el antiguo edificio de 1882, situado en la plaza Universidad. De vez en cuando, si su hermano tiene un día libre, ella se salta las clases para escaparse con él y practicar alguna de las actividades deportivas que tanto les gustan a los dos.

Al día siguiente, después de esperar más de lo deseado a su hermana, Juan Carlos conduce de camino a la estación de esquí de La Molina. Tiene integrado su gadget con la pantalla del coche, de manera que puede ver la información del GPS fácilmente.

Hay más tráfico del que imaginaban a las seis y media de la mañana. Hay gente circulando por las carreteras durante las veinticuatro horas del día, y los que están acostumbrados a un horario, no alcanzan a entender dónde va la gente el resto de horas.

Sobre las ocho y cuarto pasan por el Túnel del Cadí, que permite acceder a los Pirineos atravesando las montañas por sus entrañas, acortando considerablemente el tiempo del viaje, aunque teniendo que pagar un excesivo peaje de más de diez euros.

Al salir del largo túnel, la pantalla del coche conectada al gadget de José Manuel les avisa de un accidente que provoca retenciones en la carretera GIV-4082, de acceso a La Molina después del pueblo Alp. Inmediatamente, el GPS les propone un camino alternativo a través de la carretera GI-404. Esta carretera parte de un desvío antes de llegar a Alp y permite llegar a La Molina por un recorrido algo más largo y sinuoso.

- Mira un accidente de un camión corta la carretera de acceso a La Molina. Iremos por el camino alternativo. - Comenta José Manuel a su hermana.

- Es una maravilla que te avise en tiempo real de los accidentes, ¿no?. Si no tuvieses el nuevo gadget no nos hubiésemos enterado hasta encontrarnos con el accidente.

- Pues sí, nos ha ahorrado un buen rato.

Una vez en las pistas, adquieren su Fortfeit virtual con sus gadgets y descargan el plano de las pistas sin coste alguno.

- ¿Preparada?

- Por supuesto. Voy a hacerte sudar para alcanzarme por las pistas, abuelo.

- Eso ya lo veremos. Vamos a activar el localizador por si nos perdemos. Así sabremos dónde está el otro en todo momento. - José Manuel sincroniza su gadget con el de Cristina para conocer su posición sobre el plano de la estación de esquí.

- ¡Vamos!

Al llegar al primer telesilla, la barrera se abre automáticamente al acercarse, sin tener que introducir ningún Forfeit manualmente.

Es un día frío pero soleado, el día perfecto para disfrutar de la nieve polvo que permite deslizar los esquís con facilidad. Los fines de semana se forman interminables colas en los telesillas y telearrastres, pero al ser un día entre semana, no hay demasiada gente esquiando.

Gracias a sus gadgets, saben en todo momento dónde se encuentran y localizan fácilmente las pistas a las que quieren ir o las que están cerradas.

Sobre las tres, se dirigen a la cafetería para comer un bocadillo, agotados de las intensas horas de esquí sin muchas paradas debido a la poca gente esquiando y a la rapidez de sus accesos a los remontes.

- ¡Vaya paliza que te he dado! - Cristina bromea con su hermano.

- Pero si he tenido que esperarte todo el rato.

- Mentiroso.

- Vaya gozada de día. Comemos en la terraza, ¿vale?

- Claro, vamos a pedir y salimos.

Después de comer y disfrutar del sol, esquían una hora más y  vuelven al coche andando con dificultad debido a las rígidas botas. Después de colocar los esquís en el porta esquís del techo del coche, emprenden la vuelta, cansados pero contentos del día que han disfrutado.

Esta estación de esquí ha sido de las primeras en adaptarse al nuevo gadget para facilitar el uso de las instalaciones a sus usuarios y para agilizar las colas que nadie quiere sufrir.

Poco a poco, todos los sectores van adaptándose y aprovechando las ventajas de un dispositivo que se está convirtiendo en indispensable en la vida de los ciudadanos y que ha marcado un antes y un después en la sociedad.

 

Marco recibe una llamada en su dispositivo mientras conduce su Mercedes de camino al trabajo. Conecta el manos libres y responde mientras sigue conduciendo.

- Aquí Marco.

- Hola, tenemos un problema con Arnau. - El jefe de seguridad habla con el mismo tono tranquilo de siempre.

- Voy hacia la oficina. Llego en cinco minutos. Hablamos allí.

- Perfecto.

Cuando llega a su despacho, el jefe de seguridad ya está allí, esperándole.

- ¿Qué ha pasado? - Pregunta Marco sentándose en su butaca.

- Ayer seguimos a Arnau hasta un pequeño café en la calle Banys Nous, cerca del Ayuntamiento. Conseguimos sentar a uno de nuestros hombres en una mesa cercana y pudo ver cómo se reunía con un hombre trajeado de aspecto americano. Al salir le hicimos unas fotos. Se las pasamos a nuestros amigos del CNI[1] y nos han enviado su ficha. Se trata de Richard Burns, agente de la CIA.

- Así que ya han empezado a interesarse por nosotros. Nos lo advirtieron desde la dirección central, en Italia. ¿Ha habido algún intercambio?

- Creemos que todavía no. Parece que están en las negociaciones preliminares a la entrega de información.

- ¿Parece interesado nuestro joven amigo? - Pregunta Marco.

- Desde luego. Parece decidido a vender información. Creo que solo depende del precio que le ofrezcan.

- Me lo temía. ¿Qué recomiendas?

- Hacerlo desaparecer discretamente. Un accidente doméstico o de automóvil.

- ¿Y el agente de la CIA?

- Captará el mensaje y sabrá que lo hemos descubierto. Se apartará durante algún tiempo.

- Está bien. Encárgate de todo. No quiero fallos. Asegúrate de que nadie mete la pata.

- Tranquilo, me encargaré personalmente. ¿Quieres hablar con él antes de que me ocupe?

- Sí, buena idea. Llevalo al punto de encuentro habitual esta noche a las nueve. Luego te lo llevas y te encargas de él.

Marco esperaba este momento. La dirección general de Arli Tech, sita en Italia, había advertido a los máximos responsables de todas las sedes locales sobre la posibilidad de espionaje industrial por parte de agentes norteamericanos.

Desde el fin de la guerra fría, una de las tareas principales de los agentes secretos norteamericanos, a parte de la lucha contra el terrorismo, a pasado a ser el espionaje industrial en empresas de otros países para evitar la pérdida del liderazgo tecnológico.

Una de las zonas con mayor rivalidad y, por tanto más vigilada, es Europa. El lanzamiento de un dispositivo global, con ventas astronómicas y capaz de desbancar al iPod, estandarte americano de tecnología personal, es un candidato ideal para que despierte el interés de la CIA.

Nadie quiere quedarse atrás. Lo mismo ocurre en Europa que, por ejemplo, tras observar el volumen de negocio generado por la tecnología GPS americana, se decidió en el marco de la Unión Europea a crear un sistema de satélites paralelo y de nombre Galileo que evitase la dependencia del sistema americano. Este proyecto, aunque retrasado por motivos presupuestarios, está previsto que se realice a medio plazo.

Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y Europa son habituales en varios sectores, como pueden ser el acero o la fabricación de aviones, con la eterna disputa entre Boeing y Airbus.

A las nueve de la noche, Marco entra en un almacén de la calle Pallars en el barrio de Poblenou. Este barrio es de los pocos que quedan en Barcelona en el que predomina la industria por encima de los bloques residenciales. Amenazado por un lado por la urbanización de Diagonal Mar y por otro por la parte más interior de la Vila Olímpica, en un futuro no muy lejano dejará de albergar almacenes y fábricas para dejar paso a bloques de pisos residenciales, zonas verdes, equipamientos y a oficinas de empresas que utilicen tecnología puntera.

Este cambio está definido en el plan 22@ del Ayuntamiento de Barcelona, que tiene previsto transformar doscientas hectáreas de suelo industrial de Poblenou, en un distrito innovador que ofrezca espacios modernos para la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento, como empresas y entidades de carácter tecnológico, científico, docente y cultural.

Al avanzar por el sucio almacén, Marco puede oír el forcejeo de Arnau, en un intento de liberarse de las ataduras que le mantienen inmovilizado en una silla. Junto a él se encuentra el jefe de seguridad acompañado por uno de sus empleados.

Una vez delante de su presa, Marco hace un gesto al jefe de seguridad para que le quite la mordaza que le impide gritar.

- ¿Qué diablos está pasando aquí, Marco? - Pregunta Arnau en cuanto queda liberado de la mordaza.

- Lo sabes muy bien Arnau. - Responde Marco con tranquilidad.

- ¿De qué estás hablando?

- Conocemos tus planes para vender información secreta de la empresa a un hombre de la CIA. No lo niegues. Tenemos incluso fotos.

- ¿De la CIA? No conozco a nadie de la CIA.

- Tu amigo de la cafetería de la parte antigua de la ciudad. Lo viste ayer mismo.

- Está bien, hablé con él. Pero que yo sepa no es de la CIA, sino de una empresa de telecomunicaciones americana.

- La cuestión es que intentas vender nuestros secretos. Nos estás traicionando. ¿Por qué lo has hecho? ¿Por dinero?

- No se trata de dinero. Tengo mis dudas sobre la legitimidad de nuestros actos. No creo que sea correcto manipular la mente de las personas.

- Pero si lo hacemos para mejorar su calidad de vida.

- No cuando les obligamos a comprar lo que nosotros queremos, ni cuando borramos la mente a nuestros empleados para que analicen la información que obtenemos saltándonos todas las leyes de protección de datos y de privacidad.

- Eso son nimiedades en comparación con la envergadura del proyecto. Salvaremos al planeta de la acción del hombre. Si no actuamos, no habrá futuro para nuestros nietos.

- No me convences. La gente tiene derecho a opinar.

- Eres un hipócrita. Si realmente creyeses todo lo que dices, habrías acudido a los medios de comunicación, no habrías vendido la información a la competencia para que lo hagan ellos en vez de nosotros. ¿Sabes para qué utilizaría el gobierno actual de Estados Unidos el poder de manipular la mente? Para convencer al mundo de que consuma más petróleo y para aplastar a sus opositores. ¿Cuánto te han prometido?

- Tres millones de Euros.

- Pues ya no podrás disfrutar de ellos. Me has decepcionado. Creí en ti cuando llegaste con tus ideas innovadoras. Ahora es evidente que cometí un error.

Una sombra ha aparecido en la mirada de Arnau cuando Marco le ha dicho que no podrá disfrutar del dinero prometido. Ahora sabe que no saldrá de allí con vida. Era un riesgo que conocía, pero no creía que llegaría a esa situación.

Con una última mirada cargada de desprecio, Marco abandona el almacén dejando a Arnau con sus ejecutores. No es algo que le guste, pero hay veces que no le queda más remedio que utilizar la fuerza. Su responsabilidad es alta y no se puede permitir fallar a sus superiores.

Es consciente que todo acto de violencia o imposición es contrario a las directrices impuestas por la dirección central de la empresa, pero no tienen porqué conocer todos sus actos. Hay momentos en los que es imprescindible tomar decisiones difíciles. Sino, sería imposible llevar a cabo un proyecto de tal envergadura. Dejará que la cúpula directiva siga con sus idílicas ideas sobre la gestión de la empresa y se encargará él mismo del trabajo sucio. Alguien tiene que hacerlo.


[1] El CNI o Centro Nacional de Inteligencia es el servicio secreto español.

 

Aurora y Manel son una pareja residente en el Eixample Izquierdo[1] de Barcelona. Él es periodista en un periódico de tirada a escala autonómica y ella maestra de P-3 en una escuela concertada de Sarriá.

Aurora adora a los niños y le encanta su trabajo de maestra. Hasta el momento, únicamente se ocupaba de la educación de los hijos de los demás, pero por fin ha llegado la hora de educar a su propio hijo, puesto que está embarazada de seis meses. Como tantas mujeres españolas de hoy en día, tendrá su primer hijo a una edad un poco avanzada, a los treinta y cuatro años. Su madre, en cambio, la tuvo a ella a los veintidós años.

La tardía independencia, la vida laboral y el acomodamiento de las parejas que no se lanzan al matrimonio hasta tener todo bien preparado, hacen que se alargue la edad de la primera concepción.

Toda hace pensar que tras la locura del boom inmobiliario, esta edad se incrementará todavía más, puesto que es prácticamente imposible la adquisición de un minúsculo piso por una pareja de nivel económico medio en la que trabajen los dos, aún cuando las hipotecas se están dando ya a cincuenta años.

En una sociedad en la que el papel de los abuelos es cada vez más importante para el cuidado de los nietos, debido a la necesidad de trabajar de los dos miembros de la pareja, resulta incongruente que estos abuelos sean cada vez más mayores y les resulte más difícil ocuparse de sus nietos, de energía inagotable.

Para Aurora y Manel, ha llegado el momento de cambiar de coche, puesto que creen que su Renault Clio se les quedará pequeño en cuanto nazca el pequeño. Como marcan las normas sociales actuales, al esperar un hijo, desean adquirir un monovolumen con capacidad para transportar fácilmente toda la parafernalia que rodea a un niño hoy en día.

Se han dedicado a mirar por Internet las principales marcas de coches, comparando prestaciones y precios. Tras este pequeño estudio están entre dos modelos, un Volswagen Touran o un Citroën C4 Picasso.

Una noche, mientras Manel masajea los inflados pies de Aurora, tumbada en el sofá frente al televisor, en una de las interminables pausas publicitarias durante la retransmisión de una película repetida por enésima vez, aparece un anuncio de una nueva marca de coches coreana que empieza su expansión europea.

Entre los coches anunciados, se encuentra un monovolumen de aspecto aerodinámico que enseguida atrae su atención.

- Es bonito ese coche. - Comenta Aurora.

- Vamos a mirar por Internet, a ver qué tal las prestaciones. - Manel se levanta y trae el ordenador portátil que tenía encendido en una pequeña habitación que utiliza de despacho.

- Aquí está. Es muy bonito. Mira, las prestaciones generales son parecidas a las del C4 y el precio algo inferior. Además es un híbrido, combinando un motor diésel y uno eléctrico, por lo que consume y contamina mucho menos que un coche normal.

- Mira, aquí dice que tiene integración total con los nuevos dispositivos. Permite manos libres, utilización del GPS, reproducción de música y vídeos almacenados en el dispositivo. Tiene una pantalla para el copiloto y dos en los asientos posteriores. Permite el pago de peajes sin detenerte, como si llevases un TAG. Es impresionante y a un buen precio.

- También se puede configurar para que únicamente lo puedan conducir los dueños y que te reconozca al entrar. En caso de conducción por parte de un extraño, se envía un aviso al dueño que puede confirmar que se trata de un robo. En ese caso, se bloquea el coche y se avisa automáticamente a la policía indicando su posición. - Manel mira emocionado a su esposa y añade - Me encanta.

- Vamos a ver si tenemos un concesionario cerca.

A la semana siguiente, ya han visitado el concesionario, probado el coche y firmado la compra. Les entregarán el vehículo en dos semanas, aunque ellos ya están ansiosos por tenerlo.

Aurora y Manel no saben que están obedeciendo una de las directivas que les han impuesto a través de los dispositivos que llevan ajustados en sus muñecas. La directiva implantada viene a decir ‘Si quieres un coche nuevo, compra un Diong’.

La empresa Diong, de reciente adquisición por el grupo Arli Tech, realizará en breve la más importante penetración en el mercado automovilístico europeo jamás acaecida.

De la misma forma, gran número de fabricantes y distribuidores de productos básicos, pasarán a formar parte del gigantesco holding e incrementarán considerablemente sus ventas y beneficios, contando con una notable ventaja sobre sus competidores, la sugestión mental de los compradores.


[1] Dos grandes barrios de Barcelona son el Eixample Izquierdo y el Derecho, resultado de la planificación de Ildefons Cerdá.

 

Unos días más tarde, en una obra en la periferia de Barcelona, una cuadrilla de cuatro hombres trabaja en los interiores de un edificio de nueva construcción, instalando paneles de Pladur para formar las diferentes estancias de cada piso.

El jefe de la cuadrilla es Carlos, de cuarenta y seis años, de ascendencia andaluza y gran salero. Lleva a sus hombres con firmeza cuando se trata de dar ordenes, pero es uno más en el trabajo y predica con el ejemplo.

- Vamos chavales que esto lo tenemos hecho ya. Acabamos esta pared y nos tomamos unos quintos en el bar de abajo. Manolo, aguanta de ahí coño que vamos a tener una desgracia.

- Que ya aguanto hombre.

- Que aguantas. Tienes menos fuerza que mi sobrina de cuatro años.

Todos ríen, habituados a las bromas del jefe. El ambiente de trabajo es distendido y forman un grupo compacto tras más de cuatro años juntos.

Después del trabajo suelen ir a tomar algo juntos, para relajarse después de la jornada de trabajo.

- ¡Jefe! Tres quintos y un vaso de leche para el niño. - Carlos señala hacia el más joven de la cuadrilla que ya tiene sus veinticinco años. El camarero sirve cuatro quintos. Hace un par de semanas que trabajan en la cercana obra y son buenos clientes. Desayunan, comen y toman algo después del trabajo en el mismo bar todos los días.

- Ahí van unas aceitunas a cuenta de la casa.

- Pues ya podría ser un whisky, jefe. - La frase arranca risas de sus compañeros y del camarero, al que le animan la tarde los obreros.

Lejos de allí, en el centro de la ciudad, Marco habla por teléfono.

- Está bien, vamos a hacer la prueba. Activa el amplificador para un veinte por ciento de los dispositivos.

- De acuerdo. - Responde el hombre de tez morena desde el búnker.

Tras dar instrucciones a un operador que se encuentra frente a un terminal, en la pantalla central de la sala de control aparece un mapa de España con unos indicadores señalando la localización de todos los gadgets activos.

- Reduce el radio de acción a un 20% de los gadgets de manera aleatoria.

El número de luces disminuye considerablemente, pero sigue siendo importante.

- Activa el amplificador con la prueba número uno.

El operador ejecuta las órdenes recibidas a través del terminal y cuando acaba confirma que lo ha hecho.

- Se ha amplificado la prueba uno al 20% de los sujetos.

- Perfecto.

Mientras tanto, en el bar, Carlos pide la segunda ronda de quintos.

- Jefe, otra ronda de lo mismo si no es que nos invitas ahora al whisky.

- Para mí que sea una Deli-cola, por favor.

Los tres compañeros del más joven de los obreros lo miran extrañados, sin saber si se trata de una broma.

- Qué pasa, ¿ya estás borracho con un quinto?

- Me apetece una Deli-cola, ¿qué pasa?

- Pero si tu no te has bebido una Deli-cola en tu vida. Como mucho alguna Coca-cola.

- Pues hoy me apetece una Deli-cola, leches.

- Vale, vale, lo que tu quieras. Ya le ha oído, jefe. Una Deli-cola para el niño.

Una vez servidas las bebidas, brindan y dan un trago cada uno a su bebida.

- Qué malo está esto, coño. - Exclama el joven al tragar. - Mejor ponme una cerveza. No sé qué me ha dado para pedirme esto.

- Tú te caíste al suelo de pequeño y te diste un buen golpe en la cabeza, me parece a mí. Estás tonto del culo. Ponle un quinto, anda.

Nadie se ha percatado de que el joven obrero es el único que lleva en la muñeca uno de los nuevos gadgets.

- ¿Cómo ha ido la prueba? - Pregunta Marco, de nuevo al aparato unas horas más tarde.

- En todos los supermercados se ha registrado un considerable aumento en las ventas de Deli-cola y nuestros observadores situados en bares de todo el país confirman que se ha producido una demanda inmediata de este refresco después de la prueba.

- Fantástico. Todo un éxito como suponíamos. Un nuevo avance en la estimulación neurológica. La publicidad subliminal es un juego de niños comparado con esto. Durante el resto de la semana seguiremos con pruebas y después empezaremos en serio. Buen trabajo.

Gracias, te mantendré informado.

 

En las oficinas de Arli Tech en Barcelona, la cúpula directiva analiza el progreso de la implantación del producto durante el primer año.

- Caballeros, como pueden ver en el dossier que les han repartido, hemos superado todas las expectativas de venta durante el primer año. - Anuncia Marco provocando signos de aprobación entre sus interlocutores.

- ¿Tenemos cifras sobre el despliegue de lectores en los comercios y en las administraciones? - Pregunta un sorprendentemente joven directivo.

- Por supuesto. En la página quince. El 90% de los grandes comercios utilizan nuestro lector. Fueron los primeros en adaptarse. El 70% de los comercios de mediana envergadura ya disponen de él y lo utilizan habitualmente. Los pequeños comercios son los menos integrados, pero tenemos como objetivo su total integración durante el presente año.

- ¿Y qué hay de los análisis estadísticos referentes a los hábitos de compra de los ciudadanos?

- Gracias a los resultados estadísticos obtenidos, hemos detectado los productos preferidos de los consumidores y hemos procedido a la compra e integración en nuestro holding de seis de las empresas que los producen. Estamos negociando la compra de dos más de ellas.

- Bien. ¿Cuándo está prevista la ejecución de la segunda parte del plan? - A pesar de que alrededor de la mesa hay diez personas en total, la conversación se ha convertido en un diálogo entre Marco y el joven directivo.

- Eso es algo que tendríamos que decidir hoy aquí. Soy de la opinión que deberíamos ejecutar la segunda parte del plan inmediatamente. Tenemos a más de la mitad del público objetivo estatal en nuestras manos.

- Si se produce una reacción global de todos los usuarios del gadget, se pueden producir sospechas y crear dudas sobre los reticentes a la adquisición. Quizás deberíamos esperar a que sea obligatorio y todos los ciudadanos lo utilicen. - El joven directivo discrepa de la opinión de Marco.

- Estamos hablando de una cuestión política. Por todos es sabido que las decisiones políticas son lentas y poco fiables. Deberíamos afianzar nuestro poder ahora que podemos.

- Tenemos al Presidente comiendo de nuestra mano. No tardará en aprobarse la ley de obligatoriedad.

- Pero hasta que todo el mundo sea usuario podría pasar un año. Es demasiado tiempo. - Comenta Marco.

- Esperemos seis meses. Con la gran expansión que estamos teniendo, seguro que la mayor parte de la población ya dispondrá del producto para entonces.

- Una espera de dos meses será más que suficiente para afianzarnos y tener la mayoría decisiva en nuestras manos. Si nadie desea aportar alguna nueva posibilidad, propongo que votemos.

Tras la votación, se decide ejecutar la segunda parte del plan al cabo de dos meses, tal y como plantea Marco. El joven directivo encaja bien la derrota y acepta la decisión sin más discusiones.

Después de la reunión, una vez en su despacho, Marco habla con el jefe de seguridad de la sede española de la empresa.

- ¿Cómo va la vigilancia de Arnau? - Pregunta Marco en referencia al joven directivo.

- Lo tenemos vigilado las 24 horas, sus teléfonos están pinchados y su casa llena de micros.

- ¿Alguna actividad sospechosa?

- Ninguna excepto la que originó el seguimiento hace dos semanas. Su ordenador personal de casa está repleto de información acerca de la empresa y el nuevo dispositivo. Incluye datos detallados sobre el búnker. Todo a lo que tiene acceso.

- ¿Algo sobre el área restringida del búnker?

- Nada, pero no tiene acceso a información física sobre esa área. Aunque conoce su existencia y su propósito.

- Demasiada información al alcance de cualquiera.

- Va totalmente en contra del contrato de confidencialidad que firmó. Es motivo suficiente para despedirlo.

- Me preocupa más saber si le ha proporcionado la información a alguien o si piensa hacerlo en el futuro. Es muy sospechoso. Mantenedlo vigilado. Al más leve indicio de algo turbio, avisadme.

- Por supuesto.