En las oficinas de Arli Tech en Barcelona, la cúpula directiva analiza el progreso de la implantación del producto durante el primer año.

- Caballeros, como pueden ver en el dossier que les han repartido, hemos superado todas las expectativas de venta durante el primer año. - Anuncia Marco provocando signos de aprobación entre sus interlocutores.

- ¿Tenemos cifras sobre el despliegue de lectores en los comercios y en las administraciones? - Pregunta un sorprendentemente joven directivo.

- Por supuesto. En la página quince. El 90% de los grandes comercios utilizan nuestro lector. Fueron los primeros en adaptarse. El 70% de los comercios de mediana envergadura ya disponen de él y lo utilizan habitualmente. Los pequeños comercios son los menos integrados, pero tenemos como objetivo su total integración durante el presente año.

- ¿Y qué hay de los análisis estadísticos referentes a los hábitos de compra de los ciudadanos?

- Gracias a los resultados estadísticos obtenidos, hemos detectado los productos preferidos de los consumidores y hemos procedido a la compra e integración en nuestro holding de seis de las empresas que los producen. Estamos negociando la compra de dos más de ellas.

- Bien. ¿Cuándo está prevista la ejecución de la segunda parte del plan? - A pesar de que alrededor de la mesa hay diez personas en total, la conversación se ha convertido en un diálogo entre Marco y el joven directivo.

- Eso es algo que tendríamos que decidir hoy aquí. Soy de la opinión que deberíamos ejecutar la segunda parte del plan inmediatamente. Tenemos a más de la mitad del público objetivo estatal en nuestras manos.

- Si se produce una reacción global de todos los usuarios del gadget, se pueden producir sospechas y crear dudas sobre los reticentes a la adquisición. Quizás deberíamos esperar a que sea obligatorio y todos los ciudadanos lo utilicen. - El joven directivo discrepa de la opinión de Marco.

- Estamos hablando de una cuestión política. Por todos es sabido que las decisiones políticas son lentas y poco fiables. Deberíamos afianzar nuestro poder ahora que podemos.

- Tenemos al Presidente comiendo de nuestra mano. No tardará en aprobarse la ley de obligatoriedad.

- Pero hasta que todo el mundo sea usuario podría pasar un año. Es demasiado tiempo. - Comenta Marco.

- Esperemos seis meses. Con la gran expansión que estamos teniendo, seguro que la mayor parte de la población ya dispondrá del producto para entonces.

- Una espera de dos meses será más que suficiente para afianzarnos y tener la mayoría decisiva en nuestras manos. Si nadie desea aportar alguna nueva posibilidad, propongo que votemos.

Tras la votación, se decide ejecutar la segunda parte del plan al cabo de dos meses, tal y como plantea Marco. El joven directivo encaja bien la derrota y acepta la decisión sin más discusiones.

Después de la reunión, una vez en su despacho, Marco habla con el jefe de seguridad de la sede española de la empresa.

- ¿Cómo va la vigilancia de Arnau? - Pregunta Marco en referencia al joven directivo.

- Lo tenemos vigilado las 24 horas, sus teléfonos están pinchados y su casa llena de micros.

- ¿Alguna actividad sospechosa?

- Ninguna excepto la que originó el seguimiento hace dos semanas. Su ordenador personal de casa está repleto de información acerca de la empresa y el nuevo dispositivo. Incluye datos detallados sobre el búnker. Todo a lo que tiene acceso.

- ¿Algo sobre el área restringida del búnker?

- Nada, pero no tiene acceso a información física sobre esa área. Aunque conoce su existencia y su propósito.

- Demasiada información al alcance de cualquiera.

- Va totalmente en contra del contrato de confidencialidad que firmó. Es motivo suficiente para despedirlo.

- Me preocupa más saber si le ha proporcionado la información a alguien o si piensa hacerlo en el futuro. Es muy sospechoso. Mantenedlo vigilado. Al más leve indicio de algo turbio, avisadme.

- Por supuesto.

 

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