Llegado directamente desde el aeropuerto en un coche con chofer de la empresa, Marco entra en el elegante despacho con vistas al centro de Roma que ocupa el CEO[1] de Arli Tech.

En la cumbre del gigante Arli Tech se encuentra la persona que mueve los hilos del nuevo mundo. Se trata de alguien con una gran concienciación ecológica a pesar de su origen estadounidense, país gran detractor de las teorías del cambio climático.

Consiguió que Estados Unidos diera un paso hacia el medio ambiente trabajando como vicepresidente durante ocho años, pero al intentar dar el salto a la presidencia, se topó con el muro de la poderosa y conservadora industria petrolera americana. Tras unos turbios resultados en la decisiva Florida, ganó su oponente, títere de la industria petrolera, que no conoce los conceptos ‘ecología’, ‘medio ambiente’ o ‘respeto’.

Sin desfallecer por el dudoso resultado de las elecciones, inició un periplo mundial en búsqueda de información sobre el llamado cambio climático, sus desencadenantes, sus consecuencias y las posibles soluciones para reducir su inevitable impacto sobre la tierra.

Con toda esta información, elaboró un completo informe e inició una serie de conferencias en cualquier parte del mundo donde quisieran escucharle. Sus exposiciones eran sencillas y amenas, a pesar de tratar algunos aspectos científicos complejos. Todo el que le escuchaba tomaba conciencia del problema acaecido con la actitud del hombre respecto a la naturaleza, aunque únicamente asistían a las conferencias aquellos que ya tenían una opinión semejante a la suya y querían informarse mejor. Sus detractores lo descalificaban sin haber escuchado realmente sus argumentos. El Gobierno de su país intentó por todos los medios que su campaña no tuviese ningún impacto en sus ciudadanos, tildando sus ideas de burdas mentiras.

Con el propósito de alcanzar un mayor número de oyentes de su informe, realizó una película documental basada en una de sus conferencias y con información visual adicional. La película dio la vuelta al mundo, provocó debates televisivos sobre el tema del cambio climático e incluso ganó varios premios importantes. Pero, de nuevo, aquellos que tenían el poder de cambiar las cosas no le escucharon. Con el tiempo, la película dejó de ser noticia y las cosas continuaron prácticamente igual.

Infatigable, él continuó con sus conferencias y con sus entrevistas con científicos y gobernantes, informando de la incómoda verdad sobre el cambio climático.

Entre los innumerables científicos que conoció y que le explicaron sus puntos de vista respecto al medio ambiente y sobre otros temas, hubo uno que le explicó una extraña teoría sobre sugestión mental que al principio descartó por parecerle una locura. Pero debido a la insistencia y simpatía del científico en cuestión, se fue dejando convencer de la posibilidad de su funcionamiento. Acabó por conseguir fondos para la ampliación de la investigación y creó una empresa que la respaldara. Al tratarse de un científico italiano, fue allí donde se instaló la pequeña empresa. Así nació Arli Tech, tomando el apellido del científico para denominarla.

En un relativamente corto espacio de tiempo, se obtuvieron resultados impresionantes que confirmaron las teorías del científico. En ese momento, empezó a forjarse en la mente del exvicepresidente una idea que podría cambiar el mundo.

Poco a poco fue rodeándose de unos pocos especialistas en distintas ramas con quienes compartía ideales y que le ayudaron a diseñar un plan estratégico para alcanzar sus objetivos.

No le costó encontrar capitalistas que invirtieran en su empresa debido a su reputación y a que ofrecía la posibilidad de obtener grandes beneficios con la comercialización de un nuevo dispositivo electrónico que desbancaría al teléfono móvil.

El objetivo buscado era el de provocar las acciones necesarias para reducir el impacto del cambio climático y cambiar la actitud de los ciudadanos para alcanzar el respeto que el medio ambiente se merece. No pretendía crear esclavos o personas carentes de personalidad, sino infundir unas pautas de comportamiento que mejorasen la vida de todos en conjunción con la naturaleza.

El plan estratégico era de gran envergadura, pero estaba convencido de poder alcanzar sus objetivos con la pequeña ventaja de la sugestión mental que le proporcionó su amigo científico. Tendría que hacer algo de trampa, pero los resultados obtenidos serían beneficiosos para todo el planeta. No deseaba nada para él, no era una persona ávida de poder, sino de la consecución de sus ideales. Era consciente que tenía algo poderoso entre manos y que podía ser peligroso si alguna persona corrupta se hacía con ello. El secreto era imprescindible, así que muy pocas personas conocían los verdaderos objetivos de la empresa.

Decidió que Europa era mucho más receptiva que su país natal. Siempre lo recibían con los brazos abiertos, encontraba apoyos entre varios de sus gobiernos y empresarios dispuestos a invertir en nuevas tecnologías y sistemas de generación de energía limpia.

Europa le brindó lo que sus Estados Unidos le negaron. Entonces decidió que iniciaría su proyecto en Europa y que tras el éxito en este continente, cruzaría el Atlántico para aplicar el nuevo sistema en su país.

Al ver a Marco, el CEO se levanta para saludarlo. Una cálida amistad les une desde hace años.

- Hola Marco, ¿qué tal el vuelo?

- Perfecto, gracias. ¿Cómo ha ido la conferencia?

- Llegué esta mañana de Berlín. Ha ido mucho mejor que las anteriores convenciones mundiales por el medio ambiente. El apoyo de Europa ha sido unánime y muchos países en desarrollo han seguido su ejemplo.

- Me alegro mucho. Esto marca un nuevo hito en la defensa del medio ambiente.

- He leído tus informes sobre el despliegue en España. Has hecho un magnífico trabajo, sabía que eras la persona indicada para empezar toda esta locura.

- Gracias. Ya sabes que hay mucha gente implicada, yo solo he dado un empujoncito.

- Siempre tan modesto, Marco. Quería tenerte cerca para celebrarlo.

- Sabes que comparto tus ideas y objetivos. Haré lo necesario para que logremos alcanzarlos.

- Me encanta que digas eso porque tengo una propuesta para ti.

- Oigámosla.

- ¿Conoces Canadá? ¿Qué te parecería dirigir la expansión del proyecto Spiderweb en Canadá?

- Me dejas de piedra.

- Será la primera incursión en el continente Americano. Necesito a alguien de confianza y con experiencia para iniciar el despliegue. Eres la persona indicada. Aunque tu pasión por los coches potentes de gran consumo no es el mejor ejemplo de ahorro energético. Tendrás el último modelo de lujo de Diong con motor híbrido.

- Gracias, pero ¿por qué empezar por Canadá y no por Estados Unidos?

- Canadá es más receptivo a los cambios y más cercano a Europa, sobretodo la parte francófona. Si logramos establecernos en Canadá, será como una cuña que ayudará a resquebrajar la oposición de Estados Unidos.

- ¿Y quién liderará la expansión en Estados Unidos? Supongo que se iniciará antes de que Canadá complete el proceso.

- Es cierto, habrá que hacer una campaña previa para preparar el terreno. Esa es una tarea que reservo para mí. Conozco las entrañas de Washington y sé donde puedo encontrar apoyo. Será una lucha encarnizada aunque invisible para los ciudadanos. Ellos únicamente se dejarán llevar por la corriente, como siempre.

- Estaré encantado de aceptar la tarea que me encomiendas. Cuenta conmigo.


[1] CEO: Chief Executive Officer. La traducción literal sería Jefe oficial ejecutivo, que viene a ser el gerente principal de una empresa o una organización grande.

 

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